El Estado ecuatoriano no investiga: encubre. No protege: abandona. No registra: niega.
El análisis jurídico de los cinco transfemicidios documentados por el Observatorio Runa Sipiy revela un patrón de fallas institucionales sistemáticas que configuran violencia estatal secundaria. La ausencia de protocolos especializados, la dilación táctica de la flagrancia y las narrativas criminalizantes constituyen omisiones sujetas a estándares de responsabilidad internacional.
Caso por caso, el Consultorio Jurídico X de la Asociación Silueta X documenta las violaciones:
En Ibarra, la víctima de 15 años reportada como desaparecida el 2 de febrero: respuesta institucional tardía, ausencia de enfoque de género en búsqueda urgente. En El Oro, cuerpos abandonados en manglares: obstaculización deliberada de investigaciones por ubicación remota. En Cuenca, versión policial vinculando a la víctima con tráfico de sustancias antes del cierre de investigación: revictimización institucional que compromete imparcialidad fiscal.
La inexistencia de registros estadísticos diferenciados por orientación sexual e identidad de género en sistemas de reporte de muertes violentas constituye una violación al deber de debida diligencia. La Corte IDH ha establecido reiteradamente que la omisión de datos desagregados impide alertas tempranas y políticas públicas efectivas.
El Consultorio Jurídico X exige:
– Investigación de todos los casos bajo protocolo de transfemicidio con enfoque de género
– Sanción institucional por emisión de versiones criminalizantes previas a cierre de investigaciones
– Implementación de registros estadísticos diferenciados en Policía Nacional
– Reconocimiento del Observatorio Runa Sipiy como fuente complementaria oficial
La impunidad no es inacción: es política pública.
Asesoría legal: www.siluetax.org



